miércoles, 23 de mayo de 2012

Mis disculpas

Esta entrada no es una de las habituales.

Tenía pensado escribir un artículo en el blog cada tres o cuatro días, y lo estaba haciendo, pero mucho me temo que las actualizaciones van a ser más pausadas a partir de ahora. Por circunstancias personales, me voy a tomar este proyecto con más calma y durante un tiempo le voy a dedicar menos tiempo del que debiera. Creedme, si no fuera porque lo necesito, no lo haría de esta manera.

Volveré, claro que sí. Lo haré con tanta fuerza como al principio. Sin embargo, ahora mismo no puedo volcarme en esto.

Disculpadme, pero no me olvidéis. Simplemente es un descansito :-)

Un abrazo.

jueves, 10 de mayo de 2012

Expresiones

El otro día, mientras transcribía la conversación que tenían dos personajes en mi cabeza, me preguntaba si realmente era eso lo que el lector querría leer. Quiero decir, una conversación puede mostrarse al lector tal y como sucede en la mente del escritor (con personajes rudos, bastos, con palabrotas o analfabetismos) o ligeramente maquillada para que la vista del lector no acuse ese cambio estético. No es lo mismo que un personaje diga, de repente, "¡me cago en todo!" que "¡divina pareja!", como no es lo mismo que un personaje grite "¡sa dao una ostia en toa la cara!" que "¡vaya porrazo se ha dado en la cara!".

viernes, 4 de mayo de 2012

¿Mapa o brújula?...¿Y por qué no ambos?

Acabo de leer un divertido artículo en El Tiramilla y me he quedado muy tranquilo. Es cuanto menos curioso lo tranquilos que nos quedamos algunos cuando sabemos que lo que nos pasa, ya sea en la vida, en el trabajo, en el amor... También le pasa a más gente. Que no somos los únicos.

El artículo en sí habla sobre el método a seguir a la hora de escribir. Los hay que para escribir una historia, comienzan con una idea en la cabeza y una hoja en blanco que, a golpe de tecla, van manchando de palabras. Otros, entre los que me incluyo, necesitan programarse un mundo entero, con sus personajes, sus relaciones, sus giros, sus eventos. Su comienzo, desarrollo y final. Cuando sabes cómo es la historia al completo, empiezas a desarrollarla.