lunes, 27 de marzo de 2017

Ayer aprendí de ella

—¡Ni me he hecho daño! —gritó tras caerse la primera vez.

Ayer por la tarde Carla me dio una lección. Más bien me hizo recordar algo que, a menudo que vamos creciendo, solemos olvidar. Y lo hizo una vez tras otra. Sin darse cuenta.

Le hemos regalado una bicicleta por su cuarto cumpleaños. Ya tuvo una bici "de pequeños" antes, cuando cumplió los dos años, pero por uno u otro motivo, ni cogía apenas velocidad al montarse en ella ni por supuesto llegaba a caerse más que alguna vez, de forma esporádica. La de ahora es una bici "de mayores", por supuesto, y como con todas las cosas de mayores, asumimos también mayores riesgos. Como rozarte las manos al caer.

—¡Ni me he hecho daño! —gritó canturreando de nuevo, orgullosa, mostrándome las manos. No debe haber una niña más feliz.

martes, 14 de marzo de 2017

Conversaciones con mi musa #14

Anoche, tras el entreno, me quedé un rato a charlar con los compañeros y luego, en la gasolinera, tuve que esperar más de quince minutos para que me cocieran una barra de pan congelada. Llegué a casa bastante tarde.

—¿Qué pasa contigo? —preguntó de súbito, tan simpática como siempre. Sara. Mi musa, casi en paro.

Puse el video en pausa. Me giré hacia el sofá con la boca llena de jamón serrano y pan aceitoso. Ya no logra sorprenderme.

—Eres un guarro. Cierra la boca por lo menos.

sábado, 4 de marzo de 2017

¿Nos montamos otra vez?

Todavía quedaban un par de loopings, algunos giros y una gran recta cuando el niño, que continuaba agarrándose al asiento de la atracción como si en algún momento fuera a salirse de ella, miró a su padre, entre enamorado de su figura divertida y protectora y temeroso por que fuera el último viaje que fueran a dar.

—¡Papá! —gritó el pequeño, de ya diez años— ¡Papá!

El traqueteo de la vagoneta y el impulso al comenzar el looping hacían complicado al padre contestar al niño. Tuvieron que terminar los dos giros completos para que el padre relajase la mandíbula y tragar al fin saliva.