lunes, 31 de diciembre de 2012

La última del 2012, con mis mejores deseos

Con la camisa a medio abrochar, el jersey sobre la cama y la gomina por poner, ahora todo son prisas. Son momentos de correr de una habitación a la otra buscando un cinturón, el reloj o, en mi caso, recoger el boli de la insulina. Son momentos similares a los del resto de la gran mayoría de las personas que están preparándose para cenar en esta, la última noche del año.
 
Yo, a parte, lo hago con dos ideas en la cabeza que iban surgiendo mientras pensaba en que quería escribir este artículo. Una de ellas, el título de la entrada. Porque lo quería llamar 2012, un año de siembra. 2013, un año de recogida. O quizás llamarlo No hay número feo. O tal vez Al final no habrá sido un año tan malo... Porque eso me lleva directamente a la segunda idea que tenía en la cabeza; que no todo el mundo se prepara hoy para una gran cena. Para una gran noche. No señor.
 

viernes, 21 de diciembre de 2012

Una ración de dulzura e inocencia... por Navidad

El mes pasado escribí un artículo sobre la inocencia de los niños. A ver a ver... ¡Aquí está!
 
El caso es que se me hace muy difícil no contaros lo que sucedió hace un par de días, en una pequeña conversación entre mis dos amores. Lo que voy a transcribiros pasó de verdad. La cosa fue tal que así:

Mi peculiar cuento de Navidad

— ¡Si no paro ahora, voy a desmayarme! —gritó Ángela, ahogándose con su propia voz y agachándose para darle una tregua a sus piernas.
— ¡No podemos parar ahora! —contestó Raúl, desgañitándose a unos metros de distancia de ella— ¡No sabemos qué hacer! Y además… ¡ya has visto lo que le ha pasado al todoterreno!
— ¡Es lo de los mayas! ¡Lo de los mayas!

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Tan cerca... Tan lejos

Qué difícil de entender y qué duro de asimilar que aun teniéndola a su lado, ella no le notara consigo. Que no supiera que le tenía cerca, prácticamente pegado a su piel.
 
Desde el mismo momento en que notó la punzada en el costado entendió que la siguiente realidad iba a ser distinta a todo. No sintió ni siquiera cómo la hoja de acero se retorcía en sus pulmones. No dio tiempo a tanto. Directamente cayó al suelo, desprendiéndose de su mochila y bañando el suelo del vestuario de sangre. Inerte. Muerto.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Sabor Ilusión

Escuchando a Ray Lamontagne me sonrío y me imagino en breve babeando por tener a una criatura entre mis brazos.
 
Imagino escenas manidas de padre desastre hollywoodiense que no se aclara entre la leche en polvo y la crema hidratante. Me veo despertándome a horas intempestivas a ver cómo está la pequeña. Me imagino una pelotita arrugada que se despereza y mueve los deditos de los pies con una soltura que yo ya no tengo. Hago todo eso y me sorprendo sonriéndome, enamorado de esa cosita que aún no me conoce y que no sabe la que se le viene encima con este padre gruñón que persigue en todo la perfección, aún a sabiendas que no exista.
 
Estos meses están pasando muy rápido. Hace nada, unos meses, nos enterábamos de nuestro estado de buena esperanza. No nos lo creíamos, por fin había llegado el día y era algo tan bonito que se antojaba difícil de creer. Difícil de asimilar lo grande que eso iba a ser. Dar la noticia a los abuelos y a los tíos fue un paso precioso, porque por fin compartimos algo que llevamos tanto tiempo en secreto. ¡Qué digo en secreto, es que era casi un informe clasificado! Absolutamente nadie se lo esperaba y mira, ahí teníamos la noticia, rodeada de lágrimas, abrazos, sonrisas, tintineo de copas de cava e ilusión. Muchísima ilusión. Es cierto aquello que dicen que no hay nada más grande que traer un hijo al mundo. Ahora lo entiendo.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Realidad paralela #2: Debiste dejarla en paz

He hecho pocas cosas en mi vida que se escapen de lo corriente. Por lo general, he sido un hombre sencillo y que no se ha salido de la línea que se supone debemos seguir en la vida para no acabar estropeándolo todo. Hasta ahora.
 
Estudié lo que mis padres me dejaron, trabajé lo que pude aguantar y desde que tuvimos aquél accidente, de la pensión no me sobra nada. Más bien me falta. Las ayudas pierden el significado de su nombre cuando se trata de criar a una niña entre tanto problema. Huérfana de madre desde los cinco y con un padre lisiado que no puede ni pagar el alquiler. De tanto malabar en el circo del dinero he olvidado lo que siente uno cuando se da un capricho.
 
Trabajo a escondidas para ella, pues es la única que me ilumina con la luz de su mirada, con sus risas y explicaciones. Con sus chorradas, que para mí son como cuentos maravillosos con los que me quedo embobado. Somos ella y yo, familia de dos, que compartimos a diario nuestras pequeñeces y las hacemos grandes sólo con la atención del otro. Ella tiene su mundo. Para mí, mi mundo es ella.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Historias verdaderas

Hace unos días, en la red social Facebook, publiqué una pequeña actualización de estado que decía algo así:


Y es verídico; llevaba dos semanas viendo a ese hombre apostado en la puerta de un garaje sin más compañía que la de una pancarta y una silla de madera.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Miedo

— ¡Menos mal! —dijo Lía, arrodillándose— ¡Aquí está!

— ¿Cómo? ¿Sigue ahí? —preguntó César mientras llegaba, asombrado.

— ¡Sí, está aquí! Pensaba que no lo volvería a ver. Entre la caída que habrá pegado desde el bolso y el rato que ha estado aquí, pensaba que o estaría hecho trozos o se lo habría llevado alguien. Menos mal, tío. Menos mal.

—Mira que esté todo bien, que igual se ha partido alguna esquina —dijo un César desconfiado—. A lo mejor no funciona, o…

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Los dulces sueños de Max

En ese mundo, Max se sentía otro. No debía preocuparse por nada que no fuera disfrutar del momento, ya fuera estando solo o en compañía.

Algo que le llamaba muchísimo la atención cuando empezó a visitar aquél lugar fue el no sentir frío ni calor. Era algo que se imponía a todo lo demás, pues allí de donde él venía siempre debía buscar refugio al anochecer para no morir congelado en invierno y sombras en verano para no achicharrarse al sol. Sin embargo, ya os digo que en ese nuevo mundo Max no tenía sensación de necesitar ninguna de las dos cosas.

viernes, 23 de noviembre de 2012

La calma de la noche

Aquellos que por costumbre (o imposibilidad de hacerlo antes) solemos sacar a pasear a nuestras mascotas a altas horas de la noche, somos de otra raza.
 
 
 
Pocas son las personas que disfrutan haciéndolo a esas horas. Esas horas no son para sacar al perro, diría la mayoría. A esas horas se duerme, se ve la tele, se juega a la consola, se lee, se... Varias ideas más. Pero no señor, a esas horas no voy a ponerme yo a sacar a mear al animal. Para eso, ya lo saco mañana... ¿Os suena? Porque a mí sí.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Realidad paralela #1: Falso y desesperado atraco

No había sido buena idea ponerse traje, porque no iba a reunirse con ningún cliente, ni atender a nadie en su despacho. Definitivamente tampoco había acertado al ponerse los guantes ni la bufanda. Todo respondía a un cúmulo de decisiones inconexas que se trastabillaban y hacían que cada minuto fuese más desesperado que el anterior.

Se hacía tarde, y el temor y la incertidumbre crecían con cada minuto que pasaba. No sabía si entrar antes de ocultarse o hacerlo al revés. Nunca había hecho algo así, se dijo. Finalmente y tras vacilar unos segundos, se tiró a la piscina. Al traste con todo, pensó. Se subió la bufanda hasta que le tapó la nariz y se puso las gafas de sol que tenía en la solapa de la americana. Cogió aire, lo expulsó y abrió de súbito la enorme puerta de la sucursal.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Mal despertar

   … Bueno, entonces ¿sabes ya quién es ella?
   Sí… Vamos, yo creo que sí, por lo que me has dicho sólo puede ser una chica.
   ¿Y cómo se llama ella?
   Puede que sea… ¿Elena?
   ¡Efectivamente, es Elena! —y con el alborozo del locutor, sonaron vítores y aplausos de todo el auditorio— ¿Qué te parece, Lucas?
   ¿¡Pues qué me va a parecer!? ¡Genial! —dijo Lucas.
   ¡Elena, le tienes al otro lado! ¡Dile algo!
 
Clic.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Bendita inocencia

Con la que está cayendo, uno tiene tiempo y motivos para darle vueltas a todo. Ya no son sólo las noticias, sino lo que se ve a pie de calle, lo que hace que reflexiones y vivas en persona el drama del vecino.
 
Uno se pone a pensar cosas como que, de pequeños, nuestros padres deberían decirnos algo así como:
 
"Recuerda lo que te voy a decir, hijo mío: Nunca pierdas tu inocencia. Por mayor que te hagas, por muchas cosas que te pasen, recuerda siempre guardar un poquito de candidez dentro de ti. Tienes que ser fuerte y maduro, claro que sí, pero si mantienes un poquito de ingenuidad en tu forma de ser, sólo un poquito, este será un grandioso arma para el futuro, pues te servirá para sobrevivir a la durísima vida real".
 
 
El otro día, leía en el blog de Daniel Díaz un artículo que hablaba precisamente de esto. Su blog es Ni libre ni ocupado, quede ahí mi recomendación. La historia, cortita, habla de lo sencilla que puede ser la vida a través de los ojos de una niña de ocho años. Espectacular, de verdad. Para mí significó tanto que no me hizo falta ni un segundo para determinar que tenía que escribir una entrada sobre este tema, que siempre da tanto juego en la literatura.
 
Sin ir más lejos, mi enano, mi bicho, fue quien hace poco me dio buena cuenta de su inocencia cuando una mañana, al salir de casa de camino al cole, vio un grupo de señoras mayores sentadas en un banco. Unas llevaban su carrito de tela, otras tenían preparadas algunas bolsas de rafia. Esa imagen se repetiría mañana tras mañana, alrededor de las ocho y media, con el parque cerrado y los negocios por abrir. Un día, de aquellos tantos en que de camino al coche comentábamos la presencia de aquel nutrido grupo de señoras, el pequeñajo me soltó "Hoy, las guardianas del parque, son más".
 
Por una parte, le explicarías que no. Que en realidad, esas señoras jubiladas esperan a que el mozo del Eroski tire al contenedor los alimentos sobrantes, que no van a vender. Que hoy son más que ayer porque las cosas van cada vez a peor y que ha de sentirse privilegiado por un montón de cosas. Deberías hacerlo porque, de seguir así todo, necesitará que alguien le explique lo dura que es la vida de las personas que no son tan afortunadas como él. Sin embargo, te reprimes. Y lo haces porque te emociona ver por un instante la vida a través de sus ojos, lo bonito que debe ser tener esa inocencia, esa despreocupación.
 
Lo que haces, en realidad, es sonreír y recordar lo cruel que se hace la vida cuando creces y lo poco que dura esa indolencia. Sonríes y, como de costumbre, piensas: "Quién fuera niño".

martes, 2 de octubre de 2012

Escribir para dar vida

Hola amigos,

Hoy he leído en El Tiramilla un artículo que me ha venido al pelo para contaros una andanza más de las mías. Uno de esos episodios que invita a la reflexión y la apreciación. El artículo en cuestión se llama ¿Por qué escribes? y está escrito por Daniel H. Chambers. Viene a contar que en su vida se ha instaurado una constante, que no es otra que la eterna pregunta que se le suele lanzar a un escritor cuando este no es un Ken Follet o un Stephen King; ¿Por qué escribes? ¿Por qué lo haces, si no te haces rico, no van a hacer una película de tu libro y encima has tardado un montón?

La pregunta, a priori, tiene su lógica, dado que la mayoría de las veces quienes la formulan son niños. Para un niño, un trabajo que no es productivo, no aporta motivación alguna. Los niños quieren ser médicos, astronautas, futbolistas... Lo quieren ser porque son trabajos muy valorados y a los cuales asocian vidas acomodadas. Si podéis, leed el artículo. Yo me he sentido muy identificado y gracias a él he podido hacer esta entradilla, que me va de fábula para contaros una de las razones por las que yo escribo.

Desde luego, estoy de acuerdo con todas y cada una de las razones que ha expuesto Daniel en su artículo, pero quería añadir una más; yo escribo para transmitir.

martes, 25 de septiembre de 2012

¡Si al final también ilustraré!

Es lo "malo" de que te guste hacer tantas cosas, que al final no acabas especializándote en casi nada. Te lías a escribir, a leer, a dibujar, a tener un blog... Y al final haces de todo, pero no eres realmente bueno en nada (y eso tiene cosas buenas, pero también tiene sus cosas malas).

jueves, 20 de septiembre de 2012

De Agapea y la búsqueda de un ilustrador

¡Hola amigos!
 
Entiendo que algunos hayáis pensado que había abandonado un poco el blog, pero no es así. Sencillamente, no escribo artículos por engrosar el blog, sino cuando tengo algo que contaros. Además, estos días he estado algo liado con varios asuntos que conciernen a la lectura, a la escritura y a la ilustración.
 
A la lectura, porque el día siguiente a la apertura de Agapea en Palma visité la recién estrenada tienda. Enorme, bonita, ordenada y sobretodo adictiva, pues una vez entras, sólo puedes seguir caminando hacia adelante, perdiéndote entre montones de libros, montañas de cómics y un sinfín de obras infantiles de todo tipo (cuentos, libros de juegos, de ilustraciones, de infinitas temáticas..). Por lo que leí, se dedicarán en mayor medida al público infantil y juvenil, sin descuidar al público adulto. Es por eso que ya están preparando un montón de actividades variadas como varios cuentacuentos, un club de lectura para adultos y seguro que muchas cosas más.

martes, 11 de septiembre de 2012

Mi pequeño nuevo proyecto

Para continuar con la escritura sin oxidarme ni encasillarme demasiado, voy a emprender un pequeño nuevo proyecto. Una pequeña historia de la que no puedo desvelar título ni argumento (sed pacientes), y de la que pronto sabréis más cosas.

Una musa que pasaba por aquí me ha dado una colleja y me ha inyectado un pelín de inspiración. Como resultado, una bonita historia que espero acabar pronto y podáis vosotros disfrutar lo antes posible.

Nada más, de momento ;-)

¡Un abrazo!

Una difícil elección

Yo no sé lo que haré; si gastarme la pasta o... ¡Ups! Perdón, hablaba para mis adentros...
 
Estaba pensando en voz alta sobre la determinación que tendré que tomar cuando llegue el momento en que haya terminado mi libro. Una vez terminado, ¿qué? Pues habrá que buscarle salida, ¿no? No quiero que la historia que me ha costado tanto tiempo y esfuerzo acabe en un cajón, en Mis Documentos o en el mismísimo Dropbox. Quiero que sea leída, que guste o disguste, que entretenga o aburra (espero que esto no ;-D), pero que llegue a la gente.

martes, 4 de septiembre de 2012

La vuelta

Dicen que salir a dar una vuelta te inspira, te hace mirar y escuchar. Te esfuerzas por buscar algo entre todo ese amasijo de vida que te sirva para continuar con tu obra.
 
Claro, tú estás sentado en tu silla, falto de inspiración e ideas geniales y el remedio muchas veces está en levantar el culo de la silla, coger las llaves e ir dar un voltio. Gracias a eso, desde el mismo momento en que sales por la puerta dedicas todos tus sentidos, cual lobo estepario, a cazar historias.

lunes, 6 de agosto de 2012

De buenos finales (no necesariamente felices)

El otro día mantuve una conversación con un compañero y amigo al que saludo desde mis pequeñas vacaciones. No recuerdo muy bien por dónde fueron los tiros, pero sé que me quedó grabado un detalle; no le gustaban los finales felices. Ya no en una película o un libro, sino en cualquier historia.

lunes, 30 de julio de 2012

Esa sensación tan placentera

Cuando tu madre, sufriendo uno de los peores momentos de su vida, te sonríe. Te devuelve la pelota, como si fueras un bebé con el que ha empezado a jugar.

Te mira a ti, aunque hay más gente en la habitación. Te mira y en tan sólo un segundo es capaz de transmitirte una carga tan brutal de agradecimiento, de amor, de complicidad, de felicidad, que en realidad ahora mismo no me veo capaz de describir con un teclado.

lunes, 23 de julio de 2012

Palabras para un amigo

Tenía previsto escribir una entrada diferente, pero hoy no puedo más que acordarme de un amigo que en estos momentos lo está pasando mal.


Nuestro amigo tuvo un desafortunado accidente con la bicicleta que lo mandó directamente al hospital y tengo entendido que hasta ayer no le retiraron toda la parafernalia que suelen utilizar los médicos para estabilizarnos cuando estamos jodidos. Tubos fuera, ánimo dentro. Después del susto inicial, ahora toca volver a la superficie, Toni. Ahora toca dejar de bucear entre tanta oscuridad y coger una buena bocanada de aire que te llene los pulmones. Ahora toca abrir los ojos, sentirte de nuevo aquí y remontar este palazo que te vino de repente.

miércoles, 11 de julio de 2012

¿Hasta qué punto somos interesantes?

Ayer leía un artículo de Paco Nadal en El País que me hizo preguntarme si las personas llegamos a ser, con nuestras vivencias e historias, mínimamente interesantes. El artículo en cuestión cuenta la historia de un ciudadano alemán que viaja por Europa sin un euro en el bolsillo, y con el único propósito de viajar. Conocer. Llenarse el corazón de experiencias. Aquí tenéis el artículo.

Lo digo porque, efectivamente, en este mundo existen personas que podrían cambiarlo todo. Personas increíbles que con un minuto de televisión podrían alterar de forma sensible la percepción de la existencia de una persona receptiva. Tanto para bien, como para mal, quede claro esto.

viernes, 29 de junio de 2012

Binibook. Escribe, lee y comparte.

Aprovechando mi vuelta quería comentaros el estreno de este nuevo proyecto.

Binibook es una iniciativa de dos jóvenes empresarios mallorquines que acertaron al pensar que los lectores más modernos necesitaban también una herramienta para ellos. Leer un libro electrónico es sencillo si dispones de un ebook, pero usar una tablet o un smartphone para leer muchas veces se antoja incómodo.

Por eso nació Binibook, una aplicación para leer online obras de infinidad de escritores (noveles y no tan noveles) y también para escribirlas. Su web es http://www.binibook.com/. Os recomiendo que la visitéis y os instaléis la aplicación (que es totalmente gratuita).

Gran iniciativa de los chicos de Binibook.
¡Mucha suerte!

Lo bueno, si breve...

O eso dicen. Por eso he vuelto.

Ha sido un descanso breve. He tenido tiempo de pensar, de mirar, de escuchar y escribir.

Tiempo para recuperarme de un golpe duro que he sabido aplacar, que no esquivar. Tiempo para apoyar, animar y sobretodo admirar a una madre cuya fortaleza me ha demostrado que el ser humano es capaz de sobreponerse a los peores momentos. Con entereza, con la satisfacción de sentirse rodeada de amor y con las agallas de un David que una vez más se pasará a Goliat por la piedra.

Ánimo mamá, eres titánica.

Ya estoy de vuelta.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Mis disculpas

Esta entrada no es una de las habituales.

Tenía pensado escribir un artículo en el blog cada tres o cuatro días, y lo estaba haciendo, pero mucho me temo que las actualizaciones van a ser más pausadas a partir de ahora. Por circunstancias personales, me voy a tomar este proyecto con más calma y durante un tiempo le voy a dedicar menos tiempo del que debiera. Creedme, si no fuera porque lo necesito, no lo haría de esta manera.

Volveré, claro que sí. Lo haré con tanta fuerza como al principio. Sin embargo, ahora mismo no puedo volcarme en esto.

Disculpadme, pero no me olvidéis. Simplemente es un descansito :-)

Un abrazo.

jueves, 10 de mayo de 2012

Expresiones

El otro día, mientras transcribía la conversación que tenían dos personajes en mi cabeza, me preguntaba si realmente era eso lo que el lector querría leer. Quiero decir, una conversación puede mostrarse al lector tal y como sucede en la mente del escritor (con personajes rudos, bastos, con palabrotas o analfabetismos) o ligeramente maquillada para que la vista del lector no acuse ese cambio estético. No es lo mismo que un personaje diga, de repente, "¡me cago en todo!" que "¡divina pareja!", como no es lo mismo que un personaje grite "¡sa dao una ostia en toa la cara!" que "¡vaya porrazo se ha dado en la cara!".

viernes, 4 de mayo de 2012

¿Mapa o brújula?...¿Y por qué no ambos?

Acabo de leer un divertido artículo en El Tiramilla y me he quedado muy tranquilo. Es cuanto menos curioso lo tranquilos que nos quedamos algunos cuando sabemos que lo que nos pasa, ya sea en la vida, en el trabajo, en el amor... También le pasa a más gente. Que no somos los únicos.

El artículo en sí habla sobre el método a seguir a la hora de escribir. Los hay que para escribir una historia, comienzan con una idea en la cabeza y una hoja en blanco que, a golpe de tecla, van manchando de palabras. Otros, entre los que me incluyo, necesitan programarse un mundo entero, con sus personajes, sus relaciones, sus giros, sus eventos. Su comienzo, desarrollo y final. Cuando sabes cómo es la historia al completo, empiezas a desarrollarla.

sábado, 14 de abril de 2012

Os contaré un secreto

Crear un personaje es un proceso mágico. Inventar una historia también, claro (es lo imprescindible), pero mientras que la historia requiere fluidez, sentido, ritmo, interés y muchísimas cosas más, un personaje es pura magia. Le inculcas una educación, le trazas un pasado, un presente y un futuro, le dibujas una apariencia y le moldeas una actitud. Voilà, el personaje ha nacido. Sólo te falta un nombre y del resto se encarga la historia.


Sin embargo, estoy seguro de que a muchos lectores les ocurre lo que a mí.

jueves, 12 de abril de 2012

Los protagonistas

Nuestros valientes. Esos seres, salidos o no de nuestra cabeza, que se enfrentan a lo que venga, pendientes siempre de lo que pase para a continuación hacer... lo que nosotros, los artífices de su historia, deseemos. Qué pena, ¿verdad?


Es decir, me refiero a que tal y como se crea un personaje protagonista, dándole unos atributos, dotándole de un carisma y una personalidad, haciendo que reaccione de una u otra forma ante diversas situaciones... Por mucho que lo tengamos definido con total determinación, siempre seguirá siendo víctima de lo que decidamos en ese momento y peor aún, pasará con él lo que nos apetezca, desobedeciendo así su planteamiento inicial y sin tener en consideración ninguna de sus propiedades para que éstas tengan especial relevancia con respecto a dicha decisión.

Vaya fumada, pensarán algunos. Qué te has tomado esta noche, dirán otros.

viernes, 6 de abril de 2012

Si somos lo que comemos... Escribimos lo que vemos

Cuando uno se pone a escribir, lo puede hacer desde la inspiración, desde un tema preestablecido o bien desde lo que acaba de ver en la calle hace un minuto. Luego, claro está, puede acabar hablando de Ganimedes o de lo caro de la gasolina, pero eso ya depende de cada uno.

A mí, particularmente, me encanta pararme en los detalles que están a nuestro alrededor, en lo que pasa tantas veces desapercibido para nosotros que ha llegado un punto en que ha dejado de estar ahí. El ejemplo más cercano que tengo ahora (porque es el que más uso) es el de los edificios que tenemos cerca de nosotros. Para quien vive en un pueblo quizás no sirva este ejemplo, pero a los que vivimos en ciudad seguro que nos pasa.

miércoles, 4 de abril de 2012

El porqué de un cuento

Ya os dije que hace un tiempo escribí un cuento.

Algunos os preguntaréis, "¿Un cuento? ¿Y eso?". La cuestión es que también me sorprendió a mi cuando me lo planteé. Todo surgió a raíz de ver en una web que había vida más allá de la escritura para uno mismo, de la búsqueda de ideas sin resultados, que había posibilidades de hacer algo distinto a lo planeado. Ni corto ni perezoso, me fijé una fecha "tope" y me puse a sacarle jugo a la cabeza.

Tardé un par de días, pero al final conseguí una bonita e inocente historia sobre la niñez. Una historia cortita, pero dulce y entrañable. Me vinieron a la cabeza desayunos de campo, olores dulces, flores silvestres y brisas al sol. Me vinieron también sonidos de ovejas, crujidos de escalones de madera y niñas despeinadas que pataleaban. Con todo ello, lo sé, ideé una historia muy sencilla. Sin embargo, me marqué un objetivo: quise que todo aquél que terminase de leer el cuento, además de recibir una moraleja, terminase la lectura con una sonrisa en la boca.

lunes, 2 de abril de 2012

La forma de trabajar de cada uno...

Hace tres días se cumplieron dos años justos desde que empecé a planear mi novela. Me llegó una idea a la cabeza y, tras pensarlo, empecé a ilusionarme de tal manera que quise que todo fuese perfecto; me compré un bolígrafo con el que empezaría a escribir todo lo que me viniera a la mente en relación a la historia, personajes, detalles, giros, ideas.. Me compré también un Moleskine rayado de color negro y me puse a ello día sí y día también.

¡Estreno en la atmósfera blogger!

¡Bienvenidos a mi nuevo blog!

Mi nombre es José Manuel, me gusta mucho la literatura contemporánea y fantástica y como buen lector, también doy rienda suelta a la escritura. He escrito un cuento y actualmente llevo a cabo un proyecto de novela.

Me he decidido a crear este blog porque me permitirá mostrar pequeños retazos de mis momentos de inspiración y vivencias para con el mundo de la creatividad literaria. Espero se convierta en un espacio en que pueda sorprenderos, además de saber qué os parecen mis ideas (a los nuevos escritores siempre nos acecha la inseguridad, con lo cual agradecemos el feedback de nuestros amigos y/o compañeros).

Nada más, espero os guste e ir publicando poco a poco nuevos contenidos.

Un saludo,